La industria farmacéutica española sigue apostando por la investigación con la inversión de 972 millones de euros en 2012, una cifra prácticamente idéntica a la del ejercicio anterior. Concretamente, en el sector de la biotecnología la inversión alcanzó los 200 millones de euros, un 20% del presupuesto total.

La partida más importante -479 millones- se dedicó a ensayos clínicos, la mayor parte de ellos en fase III. Hay que destacar que el gasto en investigación clínica ha aumentado un 86% en los últimos nueve años. El 45% del presupuesto se destinó a contratos de investigación con hospitales, universidades y centros públicos, una actividad que se incrementó casi un 5% en 2012.

Según los datos de la encuesta realizada a laboratorios asociados a Farmaindustria, el número de contrataciones de personas dedicadas a investigación y desarrollo descendió un 3,6% con respecto a 2011. No obstante, la cualificación de los empleados es cada vez mayor: cuatro de cada cinco son licenciados y doctores. España es el cuarto país europeo en cuanto a generación de empleo en el sector farmacéutico en general con casi 40.000 contrataciones.

Estos datos revelan que, a pesar de la actual situación económica y de las medidas de contención del gasto, la industria farmacéutica sigue siendo uno de los principales impulsores de la I+D en España. De hecho, los planes nacionales pretenden que en 2020, la I+D suponga el 2% del PIB español.